
Puerta de entrada a la Patagonia, Argentina, la ciudad de San Carlos de Bariloche se encuentra en la ribera del Río Nahuel Huapi, perteneciente a la Provincia de Río Negro y dentro del parque nacional del mismo homónimo, localizado a una altura de 770 msnm en la Cordillera de los Andes. Bariloche es la ciudad más importante y poblada de la región, rodeada de espectaculares montañas, bosques, lagos prístinos y glaciares de una belleza sin igual. Cuenta con una gran infraestructura hotelera y excelentes servicios turísticos, por lo que se ha convertido en uno de los principales destinos para vacacionar en Argentina.
El clima de Bariloche es de alta montaña, con lluvias invernales abundantes y nevadas con temperaturas frescas que descienden hasta los -8°C. El verano es cálido y seco con una temperatura máxima de 30°C. Durante los meses de mayo a junio se producen las mayores lluvias, y el mes de noviembre destaca por sus fuertes vientos que alcanzan ráfagas de hasta 100 km/hora. Por sus características geográficas y geomorfológicas, Bariloche es un destino de aventura sin igual. El turismo es la actividad económica principal de la ciudad y recibe a unos 800,000 visitantes anualmente.
Existen evidencias de asentamientos indígenas en la región que datan de antes de la llegada de los europeos. Los indígenas que habitaban el territorio que hoy ocupa Bariloche fueron exterminados totalmente durante la llamada Campaña del Desierto, una serie de ataques perpetrados contra los pueblos indígenas con el afán de quitarles sus tierras y expander las fronteras de la República Argentina, ocurridos a fines del siglo XIX. La ciudad fue fundada oficialmente en mayo de 1902, aunque se mantuvo relativamente aislada del resto de Argentina por varios años. La ausencia de buenos caminos entre Bariloche y Buenos Aires hacía muy dificultoso abastecer la ciudad, por lo tanto, los pobladores dependían del comercio con Chile para subsistir.
La ciudad se distingue por sus características arquitectónicas y sus impresionantes paisajes de montañas, bosques, ríos y lagos cristalinos. A lo largo de su historia, Bariloche ha trascendido por la espléndida belleza de su entorno natural y su arquitectura alpina, producto del intercambio cultural que se dio al establecerse aquí grupos de inmigrantes alemanes, austriacos, italianos y suizos. La arquitectura que predomina consta de construcciones de piedra y madera con techos de dos aguas o cabañas hechas completamente de madera, generalmente rodeadas de verdes prados, muy similar a la arquitectura y los paisajes de los Alpes suizos.
Bariloche es un destino favorito tanto para los viajeros nacionales como para los internacionales, ya que ofrece una infinidad de actividades en todas las épocas del año. En primavera, verano y principios de otoño se pueden hacer una gran variedad de excursiones y actividades al aire libre, hacer turismo de aventura o ecoturismo. En el invierno, la nieve, el esquí y los deportes invernales son el atractivo principal. Cuenta con varios centros de esquí con una extensa red de pistas de esquiar para todos los niveles, 40 medios de elevación disponibles y refugios ubicados en diferentes cerros y montañas cercanas.